Alveolitis: qué es, cómo identificarla y opciones de tratamiento

alveolitis dental seca

Seamos honestos. Cuando el dentista nos informa que tiene que sacarnos bien sea un diente o una muela, suelen venir los nervios por las posibles consecuencias de este tratamiento, entre las que se incluye la temida alveolitis dental, también llamada osteítis alveolar, y que afecta del 1% al 5% de los pacientes.  

Y es una preocupación que se entiende. De hecho, el proceso de recuperación puede ser muy difícil si aparece esta inflamación que se forma cuando se extraen las molares u otra pieza dental. 

En la entrada de hoy, te contaremos de qué se trata esta infección del alveolo del diente, que es la cavidad ósea en donde se encuentran las raíces. 

¿Qué es la alveolitis?

Para entender qué es la alveolitis, primero debes saber que el hueso que contiene a los dientes se llama alveolo, un espacio que, al sacar un diente, se llena de sangre y se forma un coágulo, lo que permite que sane el área, tapándola y permitiendo que cicatrice.

Ahora bien, la alveolitis es una inflamación que surge por la infección en el alveolo después de una extracción dental, en especial, después de sacar una muela del juicio.

Es algo realmente molesto, puesto que esta inflamación suele aparecer dos o tres días después de la extracción del diente porque el alveolo (o espacio en donde va dicho diente, bien sea molar o de juicio) se infecta por completo, dejando expuestos a los nervios ante bacterias y restos de comida. 

Tipos de alveolitis

Existen básicamente dos tipos de alveolitis, las cuales se diferencian por sus síntomas específicos y por la condición del hueso alveolar en cada una de ellas. 

Alveolitis seca

alveolitis dental seca

La alveolitis seca, también llamada osteítis alveolar u «hueso seco», se caracteriza porque no se presentan los coágulos de sangre. Es decir, el alvéolo está seco y vacío, lo que lo deja expuesto a múltiples infecciones. 

En cuanto a sus síntomas, suele manifestarse con dolor intenso 2-4 días postextracción, acompañado de mal olor y un alvéolo vacío. 

Debes tener en cuenta que factores como el tabaquismo, traumatismos durante la cirugía o uso de anticonceptivos orales aumentan el riesgo de tener el alvéolo seco en una muela o diente. 

Alveolitis húmeda

alveolitis dental cronica

Este tipo es más complicado y surge por una infección bacteriana en el alvéolo, generalmente causada por Streptococcus o Staphylococcus. 

Podemos decir que su principal característica es que causa un dolor persistente, inflamación, presencia de pus y, en casos graves, fiebre y flemón, por lo que requiere desbridamiento de la zona infectada, lo cual solo debe hacer un cirujano oral. 

Lo peor en este caso es que suele durar entre 15 a 20 días y es necesario el uso de antibióticos para su tratamiento. 

Posibles causas de alveolitis maxilar

Si hacemos un resumen, la etiología de la alveolitis se puede explicar así: cuando el dentista hace la operación para sacar un diente, queda en la zona el alveolo abierto. Ahora bien, a partir de ese momento empieza la coagulación sanguínea, como una respuesta del sistema inmune para llenar ese vacío. 

Lo que sucede es que, si por una u otra razón se altera ese coágulo de sangre que se forma en el hueso alveolar del diente, sobreviene una infección que complica por completo la situación del paciente. 

¿Cuáles son las causas? La desintegración o expulsión prematura del coágulo que protege el alvéolo expone el hueso y nervios, lo que ocurre por enjuagues vigorosos, succión al fumar o usar pajitas, o bien sea por traumatismos post extracción.

Síntomas de alveolitis

Dolores intensos en la zona afectada, junto con inflamación y presencia de pus, suelen ser algunos de los principales indicadores de la alveolitis maxilar. Puedes ver todos los síntomas a continuación: 

  • Dolor intenso y pulsátil, que se irradia al oído, cuello o cabeza (2-4 días postextracción).
  • Mal sabor o halitosis por acumulación de bacterias.
  • Inflamación y enrojecimiento alrededor del alvéolo.
  • Alvéolo vacío (es decir, sin coágulo) o con restos de tejido necrótico.
  • Presencia de pus, solo si hay infección.
  • Sensibilidad al frío/calor en la zona afectada.
  • Fiebre leve en casos graves, como en la alveolitis supurativa.
  • Dificultad para abrir la boca o masticar.
  • En algunos casos se puede ver una superficie blanquecina o grisácea, que es el hueso expuesto.
  • En casos menos usuales, se inflaman los ganglios del cuello o la mandíbula.

Si presentas uno o varios de estos síntomas, debes acudir de inmediato a tu dentista en Barcelona para que empiece de inmediato con el tratamiento. 

Diagnóstico de la alveolitis

Cuando un paciente sospecha de alveolitis, lo primero que hacemos es escuchar su experiencia. Ya que si describe dolor intenso que empezó hace 2 a 4 días después de la extracción, irradiado al oído o la sien, y menciona mal sabor o mal aliento, ya se enciende una alerta.

En la mayoría de los casos, no hacen falta radiografías, ya que la combinación de síntomas, la apariencia del alvéolo y la reacción del paciente al examen físico son suficientes.

Lo crucial es diferenciar esta complicación de una inflamación normal post extracción u otros problemas, como un absceso. 

Por eso, cada detalle —desde el momento en que empezó el dolor hasta cómo luce la herida— ayuda a confirmar el diagnóstico y a actuar rápido para aliviar las molestias y evitar complicaciones.

¿Cómo tratar la alveolitis?

El tratamiento de la alveolitis dentaria siempre debe ser bajo estricta supervisión médica, ya que de lo contrario la condición puede empeorar.

El primer paso es limpiar el alveolo dental infectado usando un suero fisiológico para eliminar cualquier residuo infectado e iniciar el tratamiento correspondiente. 

También es posible que se realice un curetaje suave para retirar restos de tejido necrótico o coágulo descompuesto.

Además, el dentista puede recetar analgésicos, antibióticos y enjuagues bucales, que son medicamentos para minimizar las molestias, dolores e infección. 

Cuidados en casa

  • Enjuagues suaves con clorhexidina al 0.12% para mantener la zona limpia.
  • Evitar fumar, usar pajitas o enjuagarse vigorosamente.
  • Dieta blanda y fría los primeros días para no irritar la zona.
  • No toques la zona para no mover el apósito puesto por el dentista.
  • Cepilla con un cepillo dental suave y con especial cuidado en el área tratada.
  • Los primeros 3 días consume una dieta blanda como batidos, gelatinas, yogur. Del día 4 en adelante puedes introducir otros alimentos, pero que no sean ni crujientes ni duros. Del día 7 en adelante, si no sientes dolor y ves que ha cicatrizado, puedes introducir gradualmente alimentos más firmes como pollo, pescado al horno, vegetales al vapor, etc.

¿Cómo prevenir la alveolitis?

cómo tratar la alveolitis dental

Como puedes ver, la alveolitis dental crónica es una condición bastante dolorosa que es mejor evitar. ¿Cómo puedes hacerlo? Fíjate bien, lo más importante es tomar todas las precauciones posibles después de la extracción dental, entre las que se incluyen: 

  • Evita fumar, ya que el tabaco puede interferir con la formación del coágulo sanguíneo.
  • Como ya te hemos mencionado, no uses pajillas durante el reposo y evita succionar líquidos con pajillas para no desplazar el coágulo.
  • Importante: Mantén una buena higiene oral, cepillando tus dientes con cuidado y usa enjuagues bucales recomendados por tu dentista.
  • Sigue las indicaciones postoperatorias de tu dentista después de la extracción, pero todo al pie de la letra.
  • Evita alimentos duros o pegajosos, porque pueden interferir con la cicatrización del alvéolo. 
  • Si sigues estas recomendaciones y mantienes a raya los factores de riesgo, ten por seguro que evitarás las complicaciones graves. 

Preguntas frecuentes

¿La alveolitis es grave?

La verdad es que la alveolitis no suele ser grave si se trata a tiempo, pero puede ser muy dolorosa y molesta. 

Si no se maneja adecuadamente, puede complicarse con infecciones más serias, como osteomielitis (llamada infección del hueso) o abscesos. 

Por eso, es fundamental acudir al dentista ante los primeros síntomas para recibir el tratamiento adecuado y evitar que el problema empeore.

¿Cuánto tiempo dura la alveolitis?

Con un tratamiento adecuado, el dolor intenso de la alveolitis suele mejorar entre 1 y 2 días, mientras que la inflamación disminuye gradualmente. 

La cicatrización completa del alvéolo puede tardar entre 7 y 10 días. Sin tratamiento, los síntomas pueden persistir por más tiempo y aumentar el riesgo de complicaciones.

¿Se puede usar antibióticos para la alveolitis? 

Sí, los antibióticos se usan principalmente en casos de alveolitis infecciosa, donde hay presencia de pus o signos de infección bacteriana. Los más comunes son la amoxicilina con ácido clavulánico o la clindamicina. Pero recuerda que solo debes tomarlo bajo estricta supervisión médica. 

¿Qué enjuague bucal es efectivo para tratar la alveolitis?

El mejor enjuague bucal para la alveolitis es aquel que contenga clorhexidina al 0.12% y puede usarse antes de la extracción del diente o dentro de las 24 horas de extracción, 2 veces al día, en la mañana y antes de dormir por al menos 7 días.

¿Cómo sé si tengo alveolitis?

Si sientes un dolor intenso y pulsátil entre 2 y 4 días después de una extracción, que se irradia al oído o la cabeza, y notas mal sabor o mal aliento, podrías tener alveolitis. 

Además, si al mirarte en el espejo ves el alvéolo vacío (es decir, sin coágulo) o con restos de tejido grisáceo, es una señal clara.

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