¿Alguna vez te has sentido incómodo/a al notar que tu saliva es más espesa de lo normal y se vuelve difícil de tragar? Aunque pueda ser insignificante, la consistencia de la saliva juega un papel crucial en nuestra salud bucal. La saliva espesa no solo puede ser molesta, sino también un indicio de deshidratación, infecciones o algo más preocupante.
A continuación te explicamos todas sus posibles causas, efectos y, lo más importante: cómo solucionar este problema.
¿Qué es la saliva espesa?
La saliva espesa es una condición en la que la saliva se vuelve más viscosa, pegajosa o filamentosa de lo normal, lo que puede hacer que sea difícil de tragar.
En condiciones normales, la saliva suele ser 99% agua, pero cuando se altera, dificulta acciones diarias como el comer, tragar, hablar o saborear los alimentos.
Esta alteración puede ser causada por varios factores, como la deshidratación o por factores médicos.
¿Qué causa la saliva filamentosa o espesa?
La saliva espesa puede tener diversas causas, que van desde factores temporales hasta condiciones médicas subyacentes. Aquí tienes una lista de las principales causas:
1. Deshidratación

La falta de agua en el cuerpo reduce la producción de saliva, lo que puede volverla más viscosa. Esto puede suceder por una ingesta insuficiente de líquidos o la pérdida excesiva de líquidos por sudoración, vómitos o diarrea.
2. Xerostomía

La xerostomía es la reducción en la cantidad de saliva producida, lo que puede hacer que se espese. Puede ser causada por algunos medicamentos como los antihistamínicos, antidepresivos, diuréticos o antihipertensivos, entre otros. La sequedad bucal también puede ser provocada por algunas enfermedades como el síndrome de Sjögren, diabetes, lupus o artritis reumatoide y en pacientes sometidos a radioterapia o quimioterapia.
3. Infecciones e inflamaciones

Algunas condiciones como los resfriados o las amigdalitis pueden alterar la consistencia de la saliva.
4. Consumo de tabaco, café y alcohol

Otra de las causas que puede provocar saliva espesa es el tabaco, el café o el alcohol, ya que deshidratan, pueden irritar las glándulas salivales y reducir la producción de saliva.
5. Reflujo gastroesofágico

El ácido del estómago que sube por el esófago puede irritar la garganta y las glándulas salivales, causando una alteración en la saliva.
6. Consumo de alimentos y bebidas ácidas y azucaradas

Los alimentos muy salados, ácidos o azucarados pueden temporalmente hacer que la saliva sea más espesa y la masticación insuficiente de alimentos puede reducir el estímulo necesario para generar saliva más fluida.
7. Problemas hormonales
Los cambios hormonales durante el embarazo, la menopausia o ciertos trastornos hormonales pueden alterar la calidad de la saliva.
8. Enfermedades crónicas o sistémicas

- Diabetes: Puede llevar a sequedad bucal, lo que hace que la saliva se vuelva espesa.
- Trastornos autoinmunes: Un ejemplo es el síndrome de Sjögren, que ataca a las glándulas salivales.
- Enfermedades renales: Estas pueden causar acumulación de toxinas que afectan a la producción de saliva.
9. Factores ambientales

Algunos factores ambientales, como el clima seco o la exposición a aire acondicionado pueden contribuir a la sequedad y espesor de la saliva.
10. Medicamentos

Además de los antihistamínicos y antidepresivos, la saliva espesa puede estar causada por analgésicos, diuréticos, relajantes musculares o algunos medicamentos para la presión arterial.
Síntomas de saliva espesa
- Sensación de boca pegajosa y seca.
- Saliva espesa que forma una especie de hilo al abrir la boca.
- Dolor y/o ardor en la boca o en la lengua.
- Labios, lengua o comisuras de la boca agrietados.
- Dificultad para masticar, tragar o sentir el sabor de las cosas.
- Lengua blanca o con sensación áspera a causa de las células muertas y bacterias de la boca.
Tratamiento de la saliva espesa
Como hemos comentado, algunas condiciones como la deshidratación, la xerostomía, el reflujo gastroesofágico, algunas infecciones o enfermedades autoinmunes pueden causar lo que conocemos como saliva espesa o pegajosa.
Por ello, se ha demostrado que, tratando las causas de la saliva espesa, se puede mejorar e incluso puede desaparecer. La saliva espesa se produce principalmente por la sequedad bucal, por lo que la mejor forma de tratarla es hidratándote continuamente durante todo el día.
En el caso de la xerostomía, puedes aliviar los síntomas utilizando algunos sustitutos específicos como la pilocarpina o cevimelina o suplementos de vitamina C y B.
Para el reflujo gastroesofágico existen algunos medicamentos que te ayudarán a reducirlo, como los antiácidos, los inhibidores de la bomba de protones o los bloqueadores H2, además de evitar comidas grasas, picantes o ácidas. Si padeces de alguna infección, deberás acudir al dentista para que pueda observar la gravedad de esta y poder recetarte algún antibiótico.
Algunos remedios caseros que puedes llevar a cabo son, por ejemplo, cepillarse los dientes, usar hilo dental y enjuagues bucales sin alcohol para mantener la boca húmeda y libre de irritación.
Consejos para controlar la saliva espesa
Aquí tienes algunos consejos prácticos para controlar la saliva espesa y mejorar el confort en tu día a día:
- Bebe suficiente agua durante todo el día para mantener la saliva más fluida.
- Lleva siempre una botella de agua contigo, especialmente si estás en un ambiente seco.
- Evita bebidas deshidratantes como el alcohol, el café o las bebidas con gas.
- Mastica chicles o caramelos sin azúcar para activar las glándulas salivales.
- Incluye alimentos ricos en agua, como sandía, pepino, naranja o melón, en tu dieta.
- Si tienes boca seca, usa sustitutos de saliva o geles humectantes disponibles en farmacias.
- Cepilla tus dientes después de cada comida y usa hilo dental para prevenir infecciones que puedan empeorar el problema.
- Usa enjuagues bucales sin alcohol, ya que el alcohol puede resecar aún más la boca.
- Limpia la lengua diariamente con un raspador lingual para evitar la acumulación de mucosidad.
- Reduce o elimina el consumo de tabaco y alcohol, ya que resecan la boca y afectan la consistencia de la saliva.
- Minimiza la exposición a ambientes muy secos o polvorientos.
- Evita alimentos muy salados, picantes o azucarados, que pueden alterar la composición de la saliva.
- Consulta a tu médico para evaluar alternativas si tomas medicamentos que causan sequedad bucal.
- Mantén controlada cualquier condición crónica como la diabetes, ya que puede contribuir al problema.
- Evita dormir con la boca abierta.
- Haz gárgaras con agua tibia y sal (mezcla 1/4 de cucharadita de sal en un vaso de agua).
- Prueba enjuagues con bicarbonato de sodio (1/4 de cucharadita en un vaso de agua) para equilibrar el pH bucal y mejorar la calidad de la saliva.
- Si la saliva espesa persiste o viene acompañada de síntomas como dolor, dificultad para tragar, mal aliento severo o infecciones recurrentes, busca atención médica para un diagnóstico y tratamiento específico.
Preguntas frecuentes
¿Qué es bueno para la saliva muy espesa?
Para solucionar el problema de la saliva espesa, te recomendamos que bebas mucha agua, utilices colutorios, mastiques caramelos sin azúcar para estimular la saliva. Por otro lado, debes evitar el consumo de alcohol, tabaco y ciertos alimentos como salados, ácidos u otros, ya que pueden provocar saliva espesa.
¿Por qué tengo la saliva espesa?
Puede que tengas saliva espesa por deshidratación, boca seca por medicamentos o enfermedades, infecciones respiratorias o bucales, consumo de tabaco o alcohol, o problemas estomacales.
¿Qué pasa si mi saliva es muy espesa como moco?
Si tu saliva es muy espesa, puede que sientas dificultad con la deglución, tengas mal aliento, sensación de sequedad en la boca y mayor riesgo de infecciones bucales. Por ello, es importante mantenerte hidratado y consultar a un especialista si el problema persiste a lo largo del tiempo.
¿La saliva espesa es un problema?
La saliva espesa puede ser un problema si te dificulta tragar, hablar o te causa malestar, ya que podría indicar algunas condiciones médicas que podrían ser alarmantes.
¿La deficiencia de vitamina B12 puede poner la saliva espesa?
Aunque no es la causa directa, la falta de vitamina B12 puede volver la saliva espesa debido a que esta es esencial para el sistema nervioso y la regeneración celular. Cuando esta no está en los niveles adecuados, los nervios que controlan la producción de saliva no funcionan correctamente, haciendo que se concentre y espese.


