¿Sabías que una persona que sufre de sialorrea puede producir hasta 2 litros de saliva diariamente? Esto es bastante, considerando que lo normal para mantener la boca humectada, ayudar a masticar y a deglutir alimentos es de 0.75 a 1.5 litros de saliva al día.
Pues, lo cierto es que la hipersalivación en adultos, solamente en España, es algo que afecta a 160.000 personas y a nivel global se estima que a más de 7 millones. Incluso se han registrado casos de sialorrea en el embarazo, por la toma de medicamentos y por ciertos problemas neurológicos, pero hay muchos otros factores que lo causan.
Para que conozcas qué es el ptialismo (otra forma en cómo se le conoce), cuáles son las causas de la sialorrea en adultos, los síntomas, consecuencias y tratamiento, quédate hasta el final de este post y descúbrelo con detalles.
¿Qué es sialorrea?
La sialorrea, ptialismo o hipersalivación, como también se le conoce es una condición temporal o crónica, dependiendo del caso, que puede afectar a cualquier individuo de cualquier edad. Se manifiesta con el exceso de saliva producida por las glándulas salivales y la incapacidad en algunos casos de retener la saliva en la boca, lo que hace que algunas personas babeen.
Como mencionamos más arriba, la saliva es importante para varias funciones del cuerpo, ya que sirve de capa protectora para los dientes ante bacterias, mantiene humectada la boca, facilita la digestión, ayuda a curar heridas bucales, protege ante infecciones, promueve la digestión, entre muchas otras cosas que hacen que sea beneficiosa.
Sin embargo, cuando esta cantidad producida se ve alterada, se ve afectada la calidad de vida del paciente y masticar se vuelve difícil debido a que los labios se agrietan, el sabor de los alimentos se altera, puede generar problemas respiratorios, dermatológicos, entre otras consecuencias de la hipersalivación.
Tipos de sialorrea
Esta se puede catalogar en dos tipos, que serían la sialorrea posterior y la sialorrea anterior, las cuales se pueden distinguir por los siguientes aspectos:
- Sialorrea anterior: Es el tipo de condición en la cual la persona no controla la saliva producida en su boca y derrama la saliva por los labios, al comer, hablar o estando en reposo. En algunos casos más extremos, la sialorrea es tan severa que terminan goteando hasta la ropa, algo frecuente en pacientes con enfermedades neuronales o musculares.
- Sialorrea posterior: Ocurre cuando se genera gran cantidad de saliva que va desde la boca hasta la faringe (en tu garganta), lo que puede generar atragantamiento, neumonías, entre otros. Este tipo de sialorrea se les atribuye a enfermedades como el Parkinson, Alzheimer, esclerosis lateral amiotrófica, entre otras que afectan la deglución.
Causas de la sialorrea
Medicamentos

Sí, es posible sufrir de sialorrea por medicamentos que estés tomando y esto ocurre porque los fármacos afectan al sistema nervioso o las glándulas salivales, generando más saliva de lo usual. Algunos medicamentos que producen sialorrea son el carbacol, clonazepam, epinefrina, pilocarpina, ketamina, fisostigmina, entre otros.
En estos casos, si presentas ptialismo por la toma de estos medicamentos, debes comentárselo a tu médico para evaluar si es posible reemplazar el fármaco por uno que no genere este resultado o realices terapias adicionales que minimicen este efecto secundario.
Sialorrea infantil

Es común en bebés o niños pequeños hasta los 4 años, pero puede tener causas patológicas o fisiológicas que deben evaluarse. Por ejemplo, en el caso de los bebés, estos pueden hipersalivar porque les están saliendo los primeros dientes, porque tienen algún resfriado o a causa de alergias.
No obstante, cuando la sialorrea perdura en el tiempo, puede deberse a otros factores como enfermedades neurológicas, reflujo gastroesofágico, disfunción de los reflejos de deglución, infecciones de la garganta o boca, por medicación o alteración anatómica, lo que dificulta que sus labios cierren correctamente.
Ortodoncia

Es normal que puedas sufrir sialorrea por ortodoncia, y esto se debe a que cuando te colocan estos aparatos, las glándulas salivales tienden a irritarse, y tu cuerpo percibe los brackets como “un intruso, algo que no pertenece al cuerpo”, lo que genera más saliva como respuesta a ese agente extraño.
Otro de los factores que genera hipersalivación es lo difícil que puede ser en algunos casos limpiar correctamente los dientes con brackets, puesto que se acumulan alimentos y bacterias que irritan la encía y generan la sialorrea.
En estos casos, suele ser algo temporal, mientras el cuerpo se adapta a ese cuerpo extraño dentro de la boca. Sin embargo, si son persistentes los síntomas, es importante que acudas con tu ortodoncista para que evalúe tu caso y te dé la mejor solución.
Prótesis dentales mal ajustadas

Tal como pasa con la ortodoncia, el cuerpo intenta adaptarse al cuerpo extraño (las prótesis dentales) y puede generar hipersalivación.
En otros casos, cuando la prótesis ha sido mal ajustada, pasan varias cosas: la encía se irrita, la limpieza se vuelve deficiente y, al ser algo constante, no solo habrá más saliva, también pueden surgir infecciones e inflamación en el área, algo que sin duda debe ser atendido de inmediato por un odontólogo para su corrección.
Enfermedades del estómago

Enfermedades o síntomas como reflujo gastroesofágico, náuseas o infecciones estomacales crean un entorno en el que el cuerpo, como mecanismo de defensa, produce más saliva para evitar daños y neutralizar la irritación generada por el ácido del estómago.
La saliva tiene una función vital para el estómago que es proteger, mediante las enzimas y anticuerpos que le conforman, ayudando a curar los tejidos de la boca y el esófago.
Cuando no se aborda la causa que puede estar directamente en tu estómago, se generan síntomas secundarios, como la sialorrea, que no es el problema principal, sino la respuesta de tu cuerpo ante una situación que necesita evaluación.
Enfermedades neurológicas

Es un hecho la sialorrea en adultos mayores o jóvenes con enfermedades neurológicas, dado que, al alterarse funciones neuromusculares y nerviosas carecen de la capacidad de controlar la deglución y el tragar saliva; por tanto, se acumula la saliva en la boca y escapa por los labios.
Pacientes con Parkinson, ELA, parálisis cerebral, síndrome de Guillain-Barré o ACV tienen problemas para coordinar a nivel muscular, tragar saliva adecuadamente, lo que no genera una hipersalivación como tal, sino la acumulación de esta en la boca, afectando su calidad de vida y ocasionando irritación en la piel, problemas respiratorios, dificultad para hablar, entre otras complicaciones.
Cambios hormonales

Durante el primer trimestre, algunas embarazadas experimentan ptialismo. Esto ocurre porque tu cuerpo está cambiando constantemente para crear un entorno seguro para el bebé, lo que genera un sinfín de cambios hormonales, como el aumento de progesterona, que, a su vez, estimula las glándulas salivales.
Por si fuera poco, el sistema nervioso se ve afectado, ya que este es uno de los encargados de regular cuánta saliva produces, y otros síntomas como las náuseas, vómitos o el reflujo gastroesofágico aumentan esta condición.
Puede ser una molestia, pero afortunadamente es algo pasajero, que luego del primer trimestre suele desaparecer y que puedes controlar hidratándote muy bien, comiendo en porciones más pequeñas y consultando con tu médico o dentista para descartar otras causas que lo estén ocasionando.
Síntomas y consecuencias de la hipersalivación
➡️ El sabor y gusto por las cosas se ven alterados.
➡️ Experimentas mal aliento, que no desaparece solo con cepillar los dientes.
➡️ En el área del mentón y labios puede aparecer una descamación, dermatitis o irritación a causa de la humedad en la zona, que de no tratarse a tiempo puede abrir la puerta para infecciones secundarias.
➡️ Fatiga tanto en la cara como en la mandíbula por la continua acción de tragar.
➡️ Sensación de que hay saliva acumulada en la garganta.
➡️ Dificultad para tragar.
➡️ Problemas de autoestima y aislamiento social debido a la inseguridad que genera el constante babeo.
➡️ Problemas en el habla, pues el exceso de saliva impide articular bien, haciendo que las palabras sean confusas.
➡️ Necesidad de escupir o tragar con frecuencia.
➡️ Conflicto para comer por la acumulación o pérdida de saliva.
➡️ Náuseas y tos cuando se trata de una sialorrea posterior.
➡️ Dificultad para dormir e incomodidad por la almohada mojada.
➡️ Riesgo de neumonías, bronquitis o problema para respirar en personas con sialorrea posterior.
Tratamientos para la hipersalivación
Logopedia
Consiste en que la persona realice ejercicios orales para reentrenar los músculos, fortalecerlos y controlar la deglución, lo que, sin duda, en casos leves mejora muchísimo la acumulación y salida involuntaria de saliva.
Tratamiento dental
Aunque no es un tratamiento directo para la hipersalivación generada por causas como problemas neurológicos u hormonales, el tratamiento dental es necesario para abordar todo lo que ocasiona la sialorrea. Verás, el exceso de saliva puede generar daño en los dientes y tejidos, ocasionando inflamación, caries, infecciones, etc.
Además, como mencionamos anteriormente, la sialorrea puede deberse a factores odontológicos como la colocación de ortodoncia o prótesis mal ajustadas, pero estas causas además de ser pasajeras, debe determinarlas un profesional dental y abordarlas según cada paciente.
Cuando se debe a factores externos como cambios hormonales, medicamentos o problemas en el estómago; por mencionar algunas causas, el dentista, ortodoncista o prostodoncista es tu aliado para revisar, tratar y evitar que se formen otro tipo de enfermedades en la boca, y si el origen no está dentro de su área, te puede remitir con el especialista que sí pueda abordar la causa y brindarte el mejor tratamiento.
Inyecciones con toxina botulínica o bótox
La toxina botulínica sirve para mucho más que para fines estéticos, ya que también es usada ante problemas musculares, espasmos, contracciones involuntarias, temas neurológicos y para algunos tipos de dolor.
Su aplicación es muy sencilla y ambulatoria, pues esta se inyecta directamente en las glándulas salivales para bloquear la acetilcolina, un neurotransmisor que tiene varias funciones, entre esas, mandar el mensaje a otras células para activar la producción de saliva.
Ese bloqueo a nivel neuromuscular disminuye la cantidad de saliva que se produce en la boca, brindando mejoría desde la primera semana de aplicación, hasta por 6 meses.
Medicamentos anticolinpergicos
Algunos medicamentos como el trihexifenidilo bloquean los receptores que producen saliva, minimizando la cantidad que se produce. Sin embargo, no es un tratamiento para todos y en algunos casos puede tener efectos secundarios como estreñimiento, alteraciones cognitivas o sequedad bucal.
Cirugía
Si luego de probar otros métodos como la medicación, logopedia o aplicación de toxina botulínica no se obtuvo mejoría, una de las alternativas es la cirugía, que consiste en extraer algunas glándulas salivales para disminuir la producción descontrolada de saliva o también se pueden realizar ciertas técnicas que permitan dirigir la saliva hacia la garganta.
Esta viene siendo la última de las opciones, debido a lo invasivo y a las complicaciones que puede representar en algunos casos, como infecciones, lesiones nerviosas, inflamación facial, disfagia (dificultad para tragar), entre otras.
Lo cierto es que, la sialorrea dependiendo de la causa, puede tratarse de varias formas, como las que mencionamos más arriba. Si notas que hay más saliva de lo normal, afecta tu alimentación, habla o descanso, ¡es momento de actuar y evitar problemas mayores!
Una consulta odontológica es clave para detectar el ptialismo a tiempo, ya que en consulta no solo evaluamos dientes o encías, también la función salival, tejidos y cualquier alteración que ponga en riesgo tu salud bucal.
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Preguntas frecuentes
Referencias
2. Rebolledo, F. A. (2006). Tratamiento de sialorrea en enfermedades neurológicas más frecuentes del adulto.
3. González Fernández, J., Prieto Tedejo, R., Velasco Palacios, L., Jorge Roldán, S., & Cubo Delgado, E. (2010). Trastornos digestivos en la enfermedad de Parkinson: disfagia y sialorrea.


